Si de museos se trata, para todos los gustos encontrará. Desde aquel que hará las delicias del buen paseador, que de los museos solo gusta contemplar la fachada, y prefiere disfrutar de los alrededores, hasta de los que hablan de tu a tu al arte y la ciencia y escuchan con paciencia a la historia.
Museos para ver o para escuchar, para reverenciar al silencio o para andar de la mano del sol.




Dejar un comentario